"Para sentirme libre escribo, porque me debo a mi misma la oportunidad de extender mis brazos e intentar alcanzar todas las cosas que anhela mi corazón. Por no callar un día mas y porque como todo ser humano que piensa y siente, es mi derecho absoluto el abrir mis alas y echarme a volar"
21 de septiembre de 2009
No Te Rindas (Mario Benedetti)
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Mario Benedetti
No Te Rindas
20 de julio de 2009
A Rosalinda: Escribo Cartas Que No Envio

Terminó su café y se dispuso a sentarse frente al computador cuando escucho el teléfono sonar, vaciló, y no contesto. Se sentó mirando fijamente la pantalla del computador, como esperando alguna señal que lo incitara al deseo incontrolable de escribir una más de las cartas que él sabía nunca enviaría. Ó quizás sí, solo cuando su cobardía le permitiera ponerle estampillas y echarlas al buzón. Más de una vez se ha preguntado porque continúa escribiendo cartas que no cambian de espacio ni tiempo. Se quedan suspendidas en el vació, como el te quiero que alguna vez pronunció, y que no tuvo replica; luego cayó de sus labios y se quebró en mil pedazos. Volvió a sonar el teléfono, esta vez contestó, era ella; su amor lejano y cercano a la vez, que desafiando al destino y los millones de años luz que los separa, se acerco hasta su galaxia para acortar la distancia abismal impuesta por el destino.
Se quedó mudo, al otro lado del auricular se escuchaba una voz diciendo, ¿hola, hola Fermín, estas ahí? ¿Me escuchas?, mientras sus inseguridades le ganaban la batalla, la voz femenina le decía, soy yo, tu vecina, vivo a dos puertas de ti. En menos de un segundo, corrieron miles de cosas por su cabeza, esto es imposible, me lo estoy imaginando, pellízquenme porque me muero. Fermín continuaba en silencio hasta que escucho el timbre de la puerta sonar, en ese momento volvió de golpe a su galaxia terrenal y contestó: Hola, disculpa no se que le sucedió al teléfono, creo que es tiempo de cambiarlo. En sus adentros pensó, Fermín eres un menso. Le pidió que por favor lo esperara que alguien tocaba su puerta. Luego corrió hacia la puerta y pregunto quien era, la voz al otro lado le contesto, soy yo José, abrió la puerta y corrió nuevamente hacia el teléfono donde aun lo esperaba su vecina, para decirle que por equivocación el cartero dejo parte de su correspondencia en su buzón y simplemente quería dársela. Una vez más, se escucho silencio absoluto. Fermín completamente mudo. ¿Fermín, estas ahí?, preguntó. Fermín pidió disculpas una vez más y le dijo que pasaría a buscarla dentro de un rato. Le dio las gracias y colgó el teléfono.
Mientras tanto José había entrado y estaba sentado en el sofá observando la cara de tonto de Fermín, sin decir ni una palabra. Después de varios segundos logró aterrizar y pisar tierra firme. ¿Te encuentras bien?, pregunto José.
¿Tu vecina?, ¿tu musa? ¿A la que le escribes las cartas que no tienes el valor de enviar?, ¿la que esperas a diario sentado en el banco del parque para verla pasar sin que ella sepa que estas muerto en vida por ella? ¿La autora intelectual de tu demencia incurable?
Lo sé, soy un cobarde, dijo Fermín con la voz entristecida. Al menos tienes el valor de admitirlo, ¿a caso sabes su nombre? preguntó José.
La observo cuando me la encuentro en el supermercado y camino detrás de ella sin que apenas se de cuenta, apenas se distrae, le dejo un ramo de flores con una nota escrita de mi puño y letra diciéndole: “aunque estemos a millones de anos luz uno del otro, el universo siempre es mi cómplice, pues le permite a mi corazón quererte de lejos hasta el cansancio, sin correr el riesgo de hacerte daño”. Eres un caso perdido Fermín. No José, soy simplemente un idiota, crucificado en el son del tiempo y muriendo un poco más cada día entre cartas, sobres y estampillas. Las cartas que le escribo a diario, son solo un síntoma o más bien un reflejo de algo mucho mas grande que yo; créeme cuando te digo que no hay salvación en este calvario.
1 de junio de 2009
La Magia De La Narrativa
En el taller de narrativa del que soy partícipe, he descubierto aun más, lo que realmente es la magia de escribir. Aunque llevo mucho tiempo escribiendo, llevo mucho menos tiempo compartiendo lo que escribo con otras personas. Ojala y espero disfruten realmente lo que escribo, ya que son parte de algo preciado para mí. Aunque escriba por que me gusta y para mi, es también un ejercicio para exorcizarme un poco de mí historia personal; ya que antes de contar una historia, me la he contado a mí misma o la he vivido.... Y hablando de cosas que contar, quiero comentarles la experiencia que tuve precisamente en mi taller este fin de semana. Anteriormente, aprendí sobre la creación literaria, el esquema dramático, el contenido, la forma, los personajes, la atmósfera, el tema, entre muchas otras cosas. Antes de llegar a este punto y por primera vez en mi vida escuché de la boca de mi profesora, lo que realmente significa ó es escribir. La profesora define escribir como “un estado alterado de la conciencia, una especie de inspiración que hace que todo fluya por las hormonas”. Desde el preciso instante en que escuche esa definición le encontré el sentido a tantos años de impulsos incontrolables que me llevaban a escribir, en mi diario, en un pedazo de papel, en una libreta, y hasta repetirme frases enteras constantemente en mi cabeza, cuando no tenia papel y memorizármelas, para luego como en una especie de rompecabezas armar aquella historia, ó aquel poema, en fin, después de tanto tiempo me doy cuenta que no estaba tan desquiciada, obsesionada y desenfrenada como tantas veces pensé: Y que bueno que tampoco le puse un freno permanente a esos estados alterados de mi conciencia.
Al fin libre pensé, y camine sin rumbo por aquella ciudad que de pronto no conocía. Me sentí débil, parecía mas bien un fantasma buscando la identidad que había perdido. Me recosté a la vidriera de lo que parecía una tienda, no recuerdo bien. De pronto sentí mis piernas aflojarse y una mano ó brazo suave de mujer me ayudaba a sostenerme. Me pregunto si me sentía bien, le dije que no, y me llevo a su apartamento.
29 de mayo de 2009
La Ermitaña
Es normal sentirse así, pensé, voy marcando mi propia pauta, en lo que quiero aceptar ó no del mundo que me rodea, por más que juzguen; total, nadie sabe que tan profundas son las aguas mansas. Sigo aquí de pie, aferrada a mí tranquilad interior, mi soledad por elección, en el deseo de siempre estar conectada a cosas más simples, más espirituales, menos superficiales; por decirlo de alguna manera.
Y es que yo no suelo conformarme con ser simplemente parte de algo, yo quiero vivir, respirar, sentir, tocar, experimentar y sobretodo quiero trascender. Quiero dejar huellas, que sientas al simple roce pero que no puedas distinguir a simple vista, esas son las huellas que se anidan en el alma y por eso trascienden.
20 de mayo de 2009
Dios he llegado aquí desnuda, le dije en voz baja, despojada de esa otra ropa con la que llegue al mundo hace un tiempo atrás. Esa ropa pesa y no quiero llevarla más, aunque sea por un instante ó más bien por el tiempo en que converse contigo, quiero solo ser alma y espíritu: Deseo quedarme aquí y descanar el descanso eterno.
Me he sentido agobiada, siento el cansancio del camino que falta por recorrer y por más que trate de no adelantarme a lo que esta por llegar, me supera la ansiedad de encontrar la luz al final de ese túnel, que más que acortarse en distancia se multiplica como las primeras estrellas que depositaste, durante aquellos días en los que dabas pinceladas de estrellas y cometas a la creación.
Pero hoy, no vengo a pedirte por mí, quiero pedir por mis amigos, mi familia y todos aquellos que forman parte de mi entorno y que tú en tu divina sabiduría has situado estratégicamente en mi camino. Te pido por ellos, porque los quiero, por que han caminado conmigo cuando otros no han querido hacerlo, porque me acompañan cada día y quiero que sepan de mi gratitud y cuan importantes han sido sus palabras de aliento para mi.
Quiero que tu bendición los llene de luz y los proteja paso a paso, en cada nuevo sueño, en cada meta que se propongan. Quiero que mi corazón también camine con ellos, aunque sea en la distancia y que mi cariño los llene de aliento si se hace largo el camino. Se lo importante que es encontrar una mano extendida dispuesta a rescatarte y en nombre de esa sensación de esperanza y consuelo, quiero pedirte por cada uno de ellos.
Eres el único testigo de esta plegaria. Te ruego por esta fe que te tengo, que no los abandones y llenes de fortaleza sus almas y espíritu, como lo haces a diario conmigo. Te pido que los bendigas y te acuerdes de cada una de sus buenas obras porque al final, solo el amor nos salva, nos redime ante ti y nos devuelve la fe.
7 de mayo de 2009
Temo A La Soledad

Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante"
Fueron pasando los años en forma vertiginosa, y así, de la misma manera fueron creciendo uno que otros miedos. Todo aquello a lo que le temía comenzó a tomar forma justo frente a mí. Sin saber como combatirlo, mi mayor temor, era la soledad. La soledad se fue escurriendo poco a poco y no recuerdo bien si llego conmigo a casa ó quizás unos de esos días en los que dejé la ventana abierta por olvidadiza, asumió que debía entrar y ser ahora mi compañera.
6 de mayo de 2009
Ahora Soy Una Estadistica

Entré en aquella sala llena de personas desconocidas, no sabia nombres ni apellidos, solo pensé que aunque las historias fuesen diferentes, todos nuestros destinos convergieron en ese preciso momento; en la sala 28 C. Me senté junto a Marisol, me explico brevemente lo que sucedería una vez que escuchara mi nombre y lo que tenía que contestar. Conversamos brevemente y luego se volteo hacia su colega que estaba sentado a su lado derecho, yo permanecí callada; de pronto como sucede en la películas cuando el personaje esta cerca de la muerte; pasaron catorce años de matrimonio por mi mente como una película silente pero a la velocidad de la luz. Se humedecieron brevemente mis ojos; escapándome de aquel breve instante al escuchar mí nombre. Retome mi presente y me paré firme frente al juez, me hizo varias preguntas, las cuales no creo vale la pena recordar; lo cierto es que pusieron fin a un capitulo importante de mi vida y me sume a una de las tantas estadísticas a las que ya pertenezco.
Al salir del ascensor y caminar hacia la puerta del edificio, llovía, aunque el sol brillaba y el cielo permanecía azul en medio del aguacero. No dude en salir bajo la lluvia y retomar el camino que esa misma mañana, me llevo hasta aquel lugar para cumplir una de las tantas citas que tendré con mi destino; pero esta vez el regreso me conducirá por un nuevo camino.