7 de mayo de 2009

Temo A La Soledad


Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante"


Fueron pasando los años en forma vertiginosa, y así, de la misma manera fueron creciendo uno que otros miedos. Todo aquello a lo que le temía comenzó a tomar forma justo frente a mí. Sin saber como combatirlo, mi mayor temor, era la soledad. La soledad se fue escurriendo poco a poco y no recuerdo bien si llego conmigo a casa ó quizás unos de esos días en los que dejé la ventana abierta por olvidadiza, asumió que debía entrar y ser ahora mi compañera.

Al principio pretendía no saber que estaba allí, por cuestión de orgullo ó quizás por ese terror que siembre le he tenido y me negaba a aceptar que fuese ahora parte de mi vida. En ocasiones me miraba al espejo y por momentos la veía reflejada allí en vez de a mi rostro. Otras veces la siento a mi lado por toda la casa cuando en mis noches de desvelo hago el intento por escribir, se confunden mis ideas y mi musa no llega. ¿Será que también ella le teme? Y me pregunto, ¿como convivir con mi musa y mi soledad?

6 de mayo de 2009

Ahora Soy Una Estadistica


"Cuando llegues a la última página, cierra el Libro" – Proverbio Chino


Me desperté ese día más temprano de lo usual: Eran las cinco y cuarto de la mañana, estaba nerviosa, sentí mariposas en mi panza; así suele manifestarse un poco el miedo y la ansiedad en mí. Entré en la ducha y me bañe con el agua tan caliente, que la misma provoco en mi desnudes una ola imparable de escalofríos. El cristal de la puerta se fue empañado del vapor y el agua al caer apresuradamente golpeaba mi rostro, mientras se diluían una que otra lagrima.

Pensé en tantas cosas, en mis recuerdos, en los sentimientos que ya no estaban y los que aun quedaban. Me tome el café como cada mañana mientras me vestía, nada parecía diferente en mi rutina, excepto uno que otros momentos en los que mi mente permanecía en blanco, ó se escapaba del estado consiente en el que me encontraba para tomar un respiro.

Salí de mi casa a encontrarme con mi destino, el cosquilleo de las mariposas en mi panza no dejarían de juguetear hasta mucho mas tarde ese día. Llegaría a tiempo a mi cita. Estacioné mi auto a una cuadra del lugar, camine con prisa y observé una que otra nube gris en medio de un cielo azul y un día soleado.; trate de interpretar esa señal pero no me sentí capaz. Subí al ascensor, puse mi dedo índice en el número 28: Piso 28 sala 28C y al dividirlo entre dos el resultado arrojo 14.

Al acercarme a la sala, me esperaba una mujer que no conocía, solo sabia de ella su nombre y su apellido: Marisol Basulto. La descripción previa que recibí de ella la presentaba como una mujer en estado de gestación; de ocho meses de embarazo para ser exacta. Esto lo supe poco después cuando me acompaño al encuentro con mi destino. En efecto, esperaba por mí, así como lo hacia mí destino y aunque no tuve referencia de nombre ni descripción física, ni estreche su mano, supe que estaba allí, esperándome y había llegado la hora de enfrentarlo con valentía y dignidad: es la única forma que tengo de enfrentar las cosas en mi vida, no existe otra forma para mí.

Entré en aquella sala llena de personas desconocidas, no sabia nombres ni apellidos, solo pensé que aunque las historias fuesen diferentes, todos nuestros destinos convergieron en ese preciso momento; en la sala 28 C. Me senté junto a Marisol, me explico brevemente lo que sucedería una vez que escuchara mi nombre y lo que tenía que contestar. Conversamos brevemente y luego se volteo hacia su colega que estaba sentado a su lado derecho, yo permanecí callada; de pronto como sucede en la películas cuando el personaje esta cerca de la muerte; pasaron catorce años de matrimonio por mi mente como una película silente pero a la velocidad de la luz. Se humedecieron brevemente mis ojos; escapándome de aquel breve instante al escuchar mí nombre. Retome mi presente y me paré firme frente al juez, me hizo varias preguntas, las cuales no creo vale la pena recordar; lo cierto es que pusieron fin a un capitulo importante de mi vida y me sume a una de las tantas estadísticas a las que ya pertenezco.

Al salir del ascensor y caminar hacia la puerta del edificio, llovía, aunque el sol brillaba y el cielo permanecía azul en medio del aguacero. No dude en salir bajo la lluvia y retomar el camino que esa misma mañana, me llevo hasta aquel lugar para cumplir una de las tantas citas que tendré con mi destino; pero esta vez el regreso me conducirá por un nuevo camino.

18 de abril de 2009

Metamorfosis - Abril 18, 2009

Metamorfosis: (Del lat. metamorphōsis, y este del gr. μεταμόρφωσις, transformación).

Mi vida cambia en forma vertiginosa y me alejo de ti y de tu sombra. Me escucho correr y se arrastran mis cadenas, pesan los recuerdos, los buenos tiempos y también los malos pero aun así, no me arrepiento.

Cambia el clima, cambian los amaneceres, cambia mi sonrisa que en ocasiones se torna en una constante mueca. Cambian las ganas, cambian los días de la semana, cambiara mi rostro al verme reflejada en el espejo del mañana.

Me desvisto y desabotono las ideas preconcebidas, suelto los prejuicios, miedos, tabúes y recuerdos. Retrocedo en este mismo proceso, pero solo porque la piel que voy dejando en el camino aun me arrastra hacia el pasado, por más que intento mantener mi mente firme e ir anclando el corazón y el alma a los nuevos horizontes que frente a mí aguardan.

Reflexiono sobre mi vida y camino con la frente en alto, porque a pesar de los fracasos, me acuesto con la luna y las estrellas a mi lado, con Dios y sus bendiciones sobre mis regazos.

“Metamorfosis es la transformación de algo en otra cosa”

17 de abril de 2009

Abril 17, 2009



Cuando lo veo revolotean mariposas en mi vientre, se me corta la respiración y se detiene todo a mí alrededor. Lo amo y no lo puedo evitar, aunque él no sienta lo mismo por mi, yo lo he de querer hasta el cansancio, como se quieren las cosas imposibles de alcanzar.

Aunque no lo vea con mis ojos, lo presiento, lo intuyo y sé que en mis adentros su espíritu baila con el mió y permanece en él por siempre suspendido. Nadie lo ama como yo, nadie jamás podrá amarlo de esta manera, porque este amor no se parece a nada ni a nadie, solo a mí, solo a este delirio mió por él.

Yo lo amo, y solo entiendo la magnitud de mis sentimientos, de mi conexión con este ser maravilloso al que tengo el privilegio de amar. Lo amo y lo amaré por siempre en el misterio de mi soledad.

Definiciones - Abril 17, 2009



Envidia: Tristeza ó pesar del bien ajeno.
Hipocresía: Fingimiento de cualidades ó sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen ó experimentan.
Control: Dominio, Mando, Preponderancia


¿Me aceptas por lo que realmente soy ó por lo que te puedo dar?
¿Me valoras superficialmente ó por mi contenido humano y mi esencia?
Más allá de mis virtudes, poseo miles de defectos.
Más allá de mi vulnerabilidad, puedo ser soberbia e intransigente.
Más allá de mi ternura, puedo ser cruda e indolente.
Pero cada día, opto por ser diferente, para vivir en paz conmigo y con el mundo. Amo aunque no me amen. Prefiero callar, para poder escuchar, prefiero pensar y perdonar.

¿Y tú, que prefieres?

13 de marzo de 2009

Carta Breve A Mis Hijos - Marzo 13, 2009

Espero a través de esta carta, poder expresarles de forma clara y concisa, este amor tan inmenso que siempre les profeso. Ustedes son parte vital de mi existencia, son imprescindibles en mi vida, por lo menos así lo considero yo. Quizás se pregunten ¿porque?, mi respuesta es simple. Ustedes, son una extensión de mi ser, de quien soy, pero muy diferentes a mi a la vez. Tienen su propia personalidad, su identidad con rasgos inconfundibles míos y de su padre. Si mi amor por ustedes es infinito, así también, es el de su padre por ustedes; no tengan nunca la menor duda.

Desde mucho antes que empezaran a crecer y formarse en mis entrañas, los había imaginado, sin querer que tuvieran ninguna característica física en específico, solo sentía mucho amor, la ilusión de darles vida de mi vida , verlos crecer y nacer de mí. Siendo honesta con los dos, creo que en el fondo buscaba cuidadosamente ser parte del milagro de la vida y lo logre, sí que lo logre…..eso son ustedes, mis hijos.

Cuando camino con el corazón marchito y el peso de las preocupaciones cotidianas, son ustedes dos, los ángeles que levantan mis alas y me sacan a flote. Logran que fuerzas ocultas en mí, hagan que me enfrente a la vida con esperanza y valentía. Quiero que sepan que este amor por ustedes es infinito.

A menudo pienso, ¿que les dejaré cuando me vaya, a emprender ese viaje eterno que me llevará al encuentro con mi creador? Entiendan lo siguiente, cuando reflexiono ante esta pregunta, no me refiero a las cosas materiales adquiridas aquí en el plano terrenal. Me refiero a las cosas más simples y hermosas que he conocido en mi vida y que quiero dejárselas a ustedes como un regalo. Lo sé, me los imagino a los dos, mirándose y diciéndose uno al otro, pero Mamá, ¿de que hablas? Sí, es la impaciencia típica de esta generación de ustedes. Donde todo es más simple, y a la vez complicado y donde el lenguaje deja de ser romántico para convertirse en cibernético y así pierde un poco la sensibilidad y el ensueño al que estoy acostumbrada. Pero bueno, eso también es parte de lo que amo de ustedes.

Cuando me refiero a dejarles algo, me refiero a cosas como, la bondad, la humildad, la fe en Dios. Estas cosas son esenciales para que vivan una vida colmada de bendiciones, y no, no hay formula secreta, ni combinación perfecta; lo importante es que sepan incluir todos estos ingredientes en el día a día de sus vidas. Sean pacientes, comprensivos, solidarios con su familia y el prójimo. Aprendan a apreciar el silencio, porque cuando guardan silencio aprenden a escuchar a los demás y a todo el universo a su alrededor. No den consejos que ustedes mismos no puedan aplicar en sus propias vidas, hay que ser responsables y no hablar a la ligera. Sean tiernos, cariñosos, firmes, de carácter y trabajadores; recuerden que el trabajo engrandece al ser humano y les da propósito.

Sean justos y auténticos en su forma de ser, de vivir, de sentir, no vivan sus vidas en función de los demás y mucho menos de lo que puedan poseer, no es necesario. Agradezcan a Dios al acostarse y al levantarse por todas y cada una de las personas que forman parte de su entorno. Agradezcan por la familia, los amigos, el trabajo, el aire que respiran, agradezcan siempre: Dios no los abandonará.

Quiero ser muy sincera, la vida no es fácil y mi amor de madre no los exime de tropiezos, caídas, metidas de pata, equivocaciones, dolores, frustraciones. No puedo vivir por ustedes, tendrán que caer y levantarse por si solos. Recogerán sus experiencias, aprenderán de ellas y esto les dará entereza. Eso si, cuando caigan, sepan levantarse con la cabeza en alto y la fe multiplicada; esta ha sido mi formula y créanme, no falla.

Ay amores, mis amores. Dios me da la dicha de mirarme reflejada a diario en sus ojos, y me siento colmada de bendiciones. Mi amor de madre es un universo liquido y transparente que se derrama por mis pupilas al darme cuenta que son ustedes los dos milagros más hermosos de toda mi vida.

Los Amo.......Mamá

29 de enero de 2009

Libre...Libre - Enero 29, 2009

Soy estruendosa, apasionada y tierna…
Pero aun así quiero mantener mi espíritu libre y lleno de buenos sentimientos hasta el final....
¿Me quedaré? ¿Emprenderé vuelo con mis alas rotas, hacia donde ellas me permitan llegar? o quizás me mostrare al mundo con la inocencia que aun guardo en mi.


Se escapó el pajarito….aunque deseaba volar, sus alas estaban rotas y no podía emprender su vuelo. Al acercarme note que habían sido mutiladas. ¿Quién pudo haber hecho algo así?, pensé. Lo tome entre mis manos, lo coloque en una toalla sobre mis regazos y acaricie su diminuto cuerpo; temblaba de frió y sus ojos apenas podían mirarme. Estaba en silencio y supongo se sentía solo, llevaría varios días en el rincón de mi ventana y ni siquiera me había dado cuenta que estaba allí; hasta hoy.

Curiosamente, esta mañana me dio por abrir las puertas y ventanas, para dejar entrar la luz natural a mi casa. De repente veo a este pequeño ser, acurrucadito contra el cristal de mi ventana indefenso y mal herido. Envuelto en la toalla, lo coloque en la mesa de la cocina. Fui a buscar agua, alcohol y vendas para curar sus heridas. A pesar de no tener experiencia curando animalitos, lo hice como si se hubiera tratado de un ser humano: con ternura y mucho cuidado para no lastimar sus ya profundas heridas.

Le di de comer con mi pinza de ceja, abrí su pico y lo alimenté día tras día, durante varias semanas esperando a que sanara. Al principio, no quería tomar, ni comer nada; pero a medida que fue sanando, su animo cambio y su apetito también. Este fin de semana, por primera vez, intuí que se sentía mejor; ya que lo escuche cantar por breves instantes durante el día. Me gusta su compañía, pero también sé que como toda ave al fin, en algún momento reclamará su libertad. Tanto así lo entiendo, que no tengo una jaula, a pesar de que no puede volar, tampoco quiero que se sienta prisionero de estas cuatro paredes en donde vivo. El como yo, merece ser libre….siempre libre.

El día en que reclamaría su libertad al fin llegó y no tuve el valor para convencerlo de que se quedara, en el fondo quería que permaneciera conmigo; me alegraba la vida. Sus alitas fueron creciendo, sus heridas sanando y encontré en su canto matutino el ritmo imparable de la vida. Podía pasar horas enteras mirándolo, mientras volvía a la vida paso a paso, sol a sol. La vida viene y va; pensé…..hoy es el día en que desde esta ventana volverás a la serenidad que te dará la libertad.

Desde la misma ventana donde una vez lo encontré mal herido; extendí mis brazos con él en el hueco de mis manos; y lo vi partir. Confieso que a diario espero por ese alguien, que como yo lo hice esa vez con ese pequeño ser, cure mis heridas con ternura y mucho cariño, para poder desde esa misma ventana, abrir mis alas, lanzarme al mundo y poder volar.